Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

lunes, 30 de diciembre de 2013

PARADERO DESCONOCIDO de Kressmann Taylor

Este libro fue publicado por primera vez en 1938 en EE.UU., y este dato es importante saberlo porque su contenido es un mensaje de advertencia sobre el Nazismo que está creciendo en Europa.
La autora sacó la idea de una experiencia que vivió, su intención era dar a conocer al mundo lo que estaba sucediendo en Alemania, cuando nadie quería verlo. Para ello creó esta novela epistolar.
Es un libro muy corto que contiene la correspondencia, de noviembre de 1932 a Marzo de 1934, que mantuvieron dos socios de una galería de arte en California, un judío estadounidense Max Eisenstein y un alemán Martin Schulse. Cuando este último regresa con su familia a Alemania.
Su relación de muchos años es tanto profesional como personal, lo que aún hace más impactante el cambio que se va produciendo en ambos personajes. En pocas cartas se va viendo la transformación, sobre todo del alemán, y a través de su cambio de actitud y de pensamientos vemos como Alemania está cambiando. Como se llega de la esperanza de una Alemania democrática y una vida maravillosa queriendo que desaparezca la pobreza y las carestías, a preguntarse ¿Quién es ese tal Adolf Hitler? A las dudas ideológicas, al miedo a las represalias, a modificar el pensamiento. Pero atención a la actitud de Max que tampoco deja indiferente.
Quiero agradecer a todos los blogs que, sobre todo en los últimos meses, han hablado de este libro, pues desconocía la existencia de éste, y desde luego me estaba perdiendo un documento que tuvo una gran repercusión por su contenido como denuncia contra el Nazismo cuando fue publicado, que incluso fue modificado el nombre de su autora Catherine Kressman Taylor por el seudónimo de Kressman Taylor, porque el editor consideró que era una historia demasiado dura para ser firmada por una mujer.

Algunas frases del libro:

“Somos vanos y deshonestos porque es necesario pasar por encima de quienes también son vanos y deshonestos.”

“Siempre hay un refugio donde encontrar algo que sea auténtico. La charla íntima con un amigo ante quien nos despojamos de nuestra estúpida fatuidad, en quien encontramos calor y comprensión, con quien el egoísmo mezquino es impensable. Un refugio donde el vino y los libros le dan a la vida un significado distinto.”

Contraportada:
Está en blanco.

Traducción de Carmen Aguilar

Al calor de los libros os desea Feliz Año Nuevo 2014


lunes, 23 de diciembre de 2013

LAS NAVIDADES de Anna Canyelles y Roser Calafell

A ritmo de villancico el gato de una familia observa los preparativos de las Navidades, todo lo que sucede desde que se saca la caja con los adornos y el árbol hasta el día después de Reyes que se vuelven a guardar.
Daniel y Paula son los niños de esta casa que vivirán y sentirán de manera especial estos ajetreados días.
Una bonita historia con simpáticas ilustraciones que nos harán compartir con los peques el espíritu navideño y las tradiciones. Así como recordar nuestra infancia.
Un álbum ilustrado, que por su caligrafía es recomendable para primeros lectores, pero que es genial para todos los públicos.
Texto de Anna Canyelles e ilustraciones de Roser Calafell.

Algunas frases del libro:

”Hacia Belén va una burra ¡rin, rin!”

Contraportada:

Daniel y Paula están nerviosos:
¡llegan las Navidades!
Nochebuena, el día de Navidad,
las inocentadas, Nochevieja,
las campanadas de Fin de Año... y los Reyes.
¡Y comidas y villancicos. Y el belén
y el árbol de Navidad.
Qué días tan bonitos... ¡y cuánto trabajo!

Gracias a la editorial La Galera por el envío de este libro


Al calor de los libros os desea ¡Feliz Navidad!

lunes, 16 de diciembre de 2013

INTEMPERIE de Jesús Carrasco

Personajes sin nombre, en alguna época y en algún lugar sin concretar. Sólo descripciones muy detalladas de una comarca despoblada, de un páramo dejado de la mano de Dios, de los llanos bañados por el sol que deja el pasto seco. Transmitiendo sensaciones de sequía, de terrenos baldíos y yermos, de suelo pedregoso y tierra árida, donde el sol cae a plomo. Y en estos parajes es donde un muchacho quería alejarse de su casa, de su padre, del alguacil y de su pueblo. Huir. Y acaso ¿el tiempo y la distancia harán que se tranquilice?
Se fugó porque necesitaba alejarse del infierno y sufrimiento en que vivía. Pero no planificó cómo hacerlo ni que tendría que sobrevivir en condiciones extremas. Llegando a pensar que algo malo habría hecho para merecer el hambre y a su familia. Cree que ese es su lugar, resignándose, le da igual morir que regresar. Pero el encuentro con un viejo pastor ¿le ayudará?
Este libro está escrito con un léxico cuidado, rico y rebuscado, un vocabulario de términos rurales en desuso que nos recuerda la belleza del castellano. Aunque conviene tener a mano un diccionario si queremos ampliar el significado de cada palabra. Es un texto denso que deja la sensación de que el tiempo no avanza. Tan denso como la sequía que provocó la ruina del pueblo, sometiendo a sus habitantes a las reglas de la tierra seca, originando la desolación que desencadenó la despoblación. Y avanzaremos despacio con este niño desde que empezó su huida una noche sin luna, y para él se inició, o tal vez se terminó, todo.
Podemos imaginar el lugar, e incluso la época, por las descripciones tan minuciosas y los términos utilizados. Podemos sentir la sed y el hambre, la aridez de las tierras, el desasosiego de los personajes. Podemos ver el contraste entre los caciques y la pobreza. Podemos preguntarnos si este niño crecerá ejerciendo la violencia que siempre ha visto a su alrededor. Podemos ver como un viejo podría cambiar ese futuro. Podemos leer despacio, con la misma lentitud que el paso del tiempo en este libro. Podemos pensar que no sucede nada. Pero según avancemos la lectura, entre el paisaje que cada vez cobra más protagonismo, irán surgiendo algunos personajes, pocos, pero suficientes, conoceremos algo del pasado y la historia irá teniendo cada vez más sentido. Y terminaremos con una novela que, aunque empezó pareciéndome lenta y recargada de vocabulario, ha conseguido dejarme pensando en la dureza de ese lugar y en esos personajes anónimos que crecen en la intemperie.

Algunas frases del libro:

“Frente a aquella marmita de dolor, el chico pensó que sólo su extrema debilidad le impedía matarse.”

“El recuerdo de que podría existir un lugar en el que respirar mejor.”

“La intemperie le había empujado mucho más allá de lo que sabía y de lo que no sabía acerca de la vida.”

“Puede que la distancia, el tiempo y el roce incesante con la tierra limaran sus asperezas y lo calmaran.”

Contraportada:

Un niño escapado de casa escucha, agazapado en el fondo de su escondrijo, los gritos de los hombres que lo buscan. Cuando la partida pasa, lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente de aquello que le ha hecho huir. Una noche, sus pasos se cruzan con los de un viejo cabrero y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos. 

jueves, 12 de diciembre de 2013

MUERTE EN LA FENICE de Donna Leon

En poco tiempo he vuelto a leer novela negra o policiaca, esta vez con el primer caso de un comisario italiano, Guido Brunetti, creado por una autora norteamericana.
Este personaje es veneciano hasta la médula, ama su ciudad, la cual le parece bella de noche, cuando no se ven los desperfectos. Está definido como observador, pulcro, con ojos de policía,  por experiencia piensa que la gente mata por dinero o sexo, y se equivoca si se deja llevar por la intuición. Está casado con Paola, quién lee cada día un periódico diferente para saber de cuántas maneras distintas se pueden decir las mismas mentiras, y con ella tiene dos hijos adolescentes. Su casa le produce serenidad compensando la locura de su trabajo. Y como yo, necesita café por la mañana para sentirse persona.
Entremezclado con la intriga, el desarrollo de la investigación y las pistas que pueden llevar al culpable del asesinato de un conocido director de orquesta. Recorreremos los canales, el teatro de La Fenice, los palacios, las fiestas señoriales y los rincones más ensombrecidos de Venecia, que al ser una ciudad en la que he estado me ha resultado fácilmente imaginable. También nos habla de algunas costumbres venecianas y, por supuesto, de los turistas. Haciendo una reflexión sobre cuando la ciudad sólo sea un lugar de visitas y ya no habite nadie, sobre el daño del agua y la contaminación.
Una novela corta, de ágil lectura, que entretiene, aunque no es una gran novela negra, pero el comisario Brunetti hace agradable ese paseo por la bella Venecia.

Algunas frases del libro:

“La ciudad necesitaba de la penumbra para aparentar la belleza perdida.”

“El exilio sigue siendo exilio aun en la ciudad más bella del mundo.”

“Todos merecemos morir, pero nadie debe decidir por nosotros cuándo ha de ser.”

Contraportada:

El renombrado director de orquesta Helmut Wellauer aparece muerto, envenenado con cianuro potásico, durante una representación de La Traviata en el célebre teatro veneciano de La Fenice. Hasta el comisario Guido Brunetti, acostumbrado a la laberíntica criminalidad de Venecia, se asombra de la cantidad de enemigos que el músico ha dejado en su camino a la cumbre. Pero, ¿cuántos tenían motivos suficientes para matarle?


Traducción del inglés de Ana Mª de la Fuente

miércoles, 4 de diciembre de 2013

LOS RECUERDOS de David Foenkinos

Novela con 68 capítulos cortos de los que la mitad, los números pares, son recuerdos. Siempre de alguien que ha salido en el capítulo anterior, algunos de ellos son personajes reales del mundo de la cultura: escritores, cineastas, músicos, pintores, arquitectos, filósofos. Que nos descubren su alma.
La otra mitad de los capítulos, los impares, son los recuerdos que ha intentado reunir el joven narrador, quien trabaja de noche en un hotel de París para así disponer de tiempo para escribir, o por lo menos ese es su deseo.
Y esos recuerdos nos hablan de la relación con su abuela, de como es la vida en una residencia de ancianos, vista desde la perspectiva de un joven que piensa que un día esos ancianos tuvieron su edad, y algún día él llegará a la suya. Por tanto recorrer los pasillos de la residencia le sirve para saber en quién se convertirá. Ve ancianos que se dejan morir porque no desean sufrir más, y que más que el miedo a la muerte tienen el miedo a que la muerte no llegue nunca. Hace una crítica a como la sociedad en general tratamos a los ancianos.
El tema de la muerte también es tratado desde la reflexión de que sabemos que llegará pero sigue sorprendiéndonos. En este caso para hacer más llevadera esta cuestión habla de las situaciones absurdas y administrativas que a veces conlleva la muerte de una persona.
También trata el tema de la huida como el hecho de querer alejarse de la realidad, por la necesidad de volver al lugar donde se ha sido feliz, refugiándose en un recuerdo. Y hace la comparación de que el olvido es como una huida.
A grandes rasgos habla de la vida, del amor, de la belleza del inicio de una relación, de la pareja, de la relación con los hijos y con los padres, por extensión con los abuelos.
En conjunto es un libro reflexivo, con momentos emotivos y con frases muy bonitas, sobre todo, al terminar algunos capítulos. Incluso intercalada en sus páginas hay una historia dentro de la historia, es un relato de los antepasados del protagonista, sobre aquel París ocupado de los años 40.
Pienso que ha entrelazado muy bien la relación de sus padres y la suya con su pareja. Haciendo coincidir momentos claves. Así como la relación con su abuelo cuando era niño y su relación con su hijo, reviviendo la misma experiencia, cerrando el círculo.
Me ha mantenido en tensión porque repite muchas veces “no podía imaginar lo que iba a ocurrir”, por lo que pasaba las páginas esperando que pasase algo importante, ¿Pasará?
El autor utiliza pequeñas notas a pie de página que son pensamientos del propio narrador, puntualizaciones sobre algo, y algunas tienen un punto de ironía. Dejándome la sensación de querer relajar al lector cuando los temas se hacen delicados, como lo que he comentado unas líneas antes sobre la muerte, o la situación absurda de la policía ante la desaparición de la abuela. Que por cierto a nivel personal me ha hecho recordar una vivencia de hace un par de años, cuando desapareció el padre de una amiga y es cierto que fueron “unos días de horas infinitas por su búsqueda”. Aunque mejor recordar algo más entretenido como la desaparición de otro anciano “El abuelo que saltó por la ventana y se largó” (reseña aquí) de Jonas Jonasson quien no quería renunciar al placer de vivir.
Bueno, que recordando me he ido por las ramas, y como dijo David Foenkinos de su libro “La delicadeza” (reseña aquí) que si no te ha gustado siempre puedes quedarte con la receta del risotto de espárragos, pues en esta novela siempre puedes acabar pensando en las canciones ligadas a un instante que despiertan recuerdos.

Algunas frases del libro:

“Muchas veces en mi vida me he quedado como desfasado con respecto a las palabras que me hubiera gustado decir.”

“Nunca se llega a conocer del todo la vida de un hombre.”

“La cuestión de la ancianidad. ¿Qué quieren los viejos? Se van aislando despacio en ese camino que los conduce a la blancura. Todo aquello que constituye la materia de las conversaciones desaparece. Y los demás estamos ahí, velando su tristeza.”

“Hay momentos en que lo que vemos todos los días se nos aparece de pronto bajo una luz diferente.”

“Me encanta la capacidad que tienen los niños de protegerse de la desgracia a través de la fantasía.”

“Hay que transitar despacio por el camino que lleva a algunos recuerdos.”

“Cuán frágiles son los instantes de felicidad.”

“Evolucionamos bajo la mirada del niño que hemos sido.”

Contraportada:

Cuando su abuelo muere, el joven narrador se da cuenta de la cantidad de cosas que no ha compartido con él. Decide entonces aprovechar al máximo el tiempo junto a su abuela. La visita a menudo y consigue espantar su soledad y hacerla reír. Pero un día, como si de una adolescente se tratara, la abuela se fuga de la residencia en la que vive.

Traducción del francés por Isabel González-Gallarza

lunes, 25 de noviembre de 2013

YO CONFIESO de Jaume Cabré

Yo confieso que aunque este libro lo tenía en la lista de pendientes fue la reseña de Marilú del blog Cuentalibros quien definitivamente me convenció. Posteriormente una buena amiga me lo regaló y teniéndolo en la estantería tan al alcance de la mano, como el niño de la portada, como no rendirse a sus páginas.
También confieso que cuando empecé a leer este libro me sentí un poco desconcertada, confundida y perdida, porque no entendía el hilo de la narración, volvía hacia atrás y releía, llegando a pensar en abandonar la lectura, pues en la edición que tengo son 859 páginas y pensaba ¡uf! Si todo es así... Preguntándome qué pintaban Aguila Negra y el Sheriff Carson entre tantos personajes, y en qué época se desarrollaba esta historia. Hasta que en un momento determinado, más o menos por la página 100, empecé a entender el contexto, al haber intercalado un texto en presente. Y poco a poco con una lectura muy atenta y pausada, apoyándome en la muy útil guía del final para ubicar algún personaje y su época, fui adentrándome en profundidad en una gran obra cuyo autor ha tenido mucha maestría al escribirla.
Narrada en primera persona por Adrià, natural de Barcelona, nacido en 1946. Recuerda su vida desde la infancia, más o menos desde los 7 años, cuando se escondía detrás del sofá de su casa en el despacho de su padre o pasaba tiempo en su tienda de antigüedades. Para él su padre era un misterio y su vida estaba llena de ellos. Nunca recibía un beso de él. Nunca hubo amor en su casa. Ni entre sus padres. Su casa era silencio. Ni su casa ni su familia eran aptas para niños. Su infancia fue rara, él era raro. Tiene su infancia grabada como si fueran cuadros de Hopper. Con la misma soledad misteriosa. Fue un niño solitario e infeliz con unos padres insensibles. El padre quería que se dedicara al estudio de la historia y de las lenguas, su madre al violín. Tan sólo tenía un apoyo en Aguila Negra y el Sheriff Carson, sus pequeños compañeros inseparables. Y en su amigo Bernat, una amistad de toda la vida, quien si fue violinista profesional, y compartieron juntos el amor por la música. También tuvo un primer amor, Sara, se conocieron ella con 17 y el con 23, es la persona que iluminó su vida, sin poder olvidarla. Cuando entró en la universidad quería ser historiador de las ideas, estudió historia, filosofía, lingüística, teología, idiomas, aprendió como diez distintos, tenía ansia por estudiarlo todo. Desde su infancia cuando era un observador en su casa y aprendía de lo que veía y escuchaba, pues siempre tuvo interés en comprender el mundo y la vida. Lo que le hizo profundo e inteligente.
Todo el libro es una narración de sus hechos y sus temores, va reuniendo fragmentos de recuerdos, un repaso a su vida. Quiere contar muchas cosas y se pierde en divagaciones, escribe a chorro pasando de un lugar a otro según le dicta la memoria. Así viajaremos por todo el siglo XX, pero también retrocederemos en el tiempo remontándonos a los siglos XIV, XV, XVII y XVIII. Porque son muchos los personajes y muchos los argumentos. Y aunque, como he dicho al principio, parece un poco de lío, cuando finalizas esta larga lectura todos los personajes y todas las épocas quedan encajadas. Entremezcladas hay unas pocas páginas escritas en letra cursiva que se refieren al presente y completan el rompecabezas. Por cierto, para redondear todavía más los detalles del contenido de esta novela los títulos de los capítulos están en latín, desde el I A capite... hasta el último VII ...usque ad calcem, de la cabeza a los pies.
Me ha llamado la atención que Adrià y Sara se ven por primera vez en el Café Le Condé de París, lugar donde se desarrolla la novela “En el café de la juventud perdida” de Patrick Modiano.
Tampoco olvidaré porque me ha parecido impactante en el capítulo IV subcapítulo 24 la equiparación de dos personajes, el inquisidor general del siglo XIV y un comandante de Auschwitz, en el relato se superponen los dos personajes, casi fusionándose en sus papeles de quienes con seis siglos de diferencia cometían las mismas barbaridades aniquilando personas.
Y formando parte de esta novela, entonando un mea culpa, en esa larga carta dirigida a Sara para que esté viva aunque sólo sea en este relato, hay una reflexión sobre el azar, sobre que somos una casualidad, o no, o tal vez ya esté todo definido, aunque al no creer en Dios, es difícil creer en el destino, como así nos cuenta Adrià en su confiteor.

Algunas frases del libro:

“Yo fui una mera consecuencia circunstancial de su vida.”

“Parece mentira que las cosas más inocentes puedan dar pie a las tragedias más impensables.”

“Si Hopper decía que pintaba porque no lo podía decir con palabras, yo lo escribo con palabras porque, aunque lo estoy viendo, soy incapaz de pintarlo.”

“Creo que las personas recorremos un camino de ida y luego volvemos a los inicios. En la vida del hombre siempre hay un punto de retorno a los orígenes, si no se interpone la muerte.”

“La felicidad siempre estaba ante uno, al alcance de la mano, pero inalcanzable.”

“El infierno siempre está preparado para entrar en cualquier rincón de nuestra alma.”

“Hace tantos siglos que la crueldad está presente que la historia de la humanidad sería la historia de la imposibilidad de la poesía después de.”

“A veces no entiendo por qué la humanidad se relaciona a porrazos habiendo, como hay, tantas cosas por hacer. A veces pienso que somos malvados antes que poetas y por eso no tenemos remedio. El problema es que nadie tiene las manos limpias. Poquísimos, mejor dicho.”

Contraportada:

Si la tienda de antigüedades de la familia es todo un universo para el niño Adrià, el despacho de su padre es el centro de ese universo y su tesoro más preciado un magnífico violín storioni, en cuyo estuche aún se aprecia la sombra de un crimen cometido muchos, muchos años atrás.
La infancia y la adolescencia de Adrià, llena de preguntas sin respuesta, está dedicada al estudio de la historia y de las lenguas, siguiendo los deseos paternos, y a la práctica del violín, tal y como quiere la madre, hasta que la muerte del padre le sume en un estado de culpabilidad que impregnará su existencia y puebla su mundo de turbios secretos que le acompañarán toda la vida.


Traducción de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera


martes, 19 de noviembre de 2013

UN CADÁVER EN LA BIBLIOTECA de Ágatha Christie

Las novelas de Ágatha Christie siempre serán un clásico dentro del género de suspense.
En algunas el personaje que resuelve los casos es Hércules Poirot y en otras es Miss Marple.
En esta ocasión, en el libro “Un cadáver en la biblioteca”, es una anciana de rostro dulce, apacible y perspicaz, Miss Marple, quien, aunque parezca ante la policía que use métodos primitivos, guiada por la intuición y la lógica, y porque comprueba las cosas por sí misma, resolverá este crimen.
Su personaje representa a una solterona a quien se le escapan pocas cosas. Conoce la naturaleza humana muy bien, aunque como en la misma novela se dice, es una virtud de todas las personas mayores por su experiencia.
Me han llamado la atención el vocabulario y el uso de expresiones como: “¡qué emocionante!” (por tener un cadáver en casa), “¡qué divertido!” (cuando llega la policía a una casa) o “¡qué extraordinario!” (cuando en una escena se refieren al lugar del crimen). Tan diferentes al lenguaje actual, pero cuando piensas que se escribió en los años 40 del siglo pasado es más entendible. Es más, tal vez influenciada por el cine de aquella época, podía imaginarme las escenas y los escenarios, eso sí, en blanco y negro.
También hace referencia a que en las novelas siempre aparecen los cadáveres en la biblioteca, ahí le he encontrado un punto de humor británico.
Lo curioso es que hasta el último capítulo no se sabe lo que ha ido deduciendo Miss. Marple, quién apenas sale en la novela. Porque son los policías quienes llevan la investigación en primer plano y de ellos sí sabremos sus pasos. Tal vez por este motivo es complicado intuir quien es el asesino. Así que una vez más esta gran autora del suspense ha conseguido mantenerme en vilo hasta el final.

Algunas frases del libro:

“Todo el mundo tiene derecho a que la suerte le favorezca alguna vez.”

“No puede uno permitirse el lujo de creerse todo lo que la gente diga.”

“Uno debe andar con cuidado antes de emitir un juicio.”

Contraportada:

El coronel Bantry y su esposa Dolly viven apaciblemente retirados en St. Mary Mead. Una mañana, su doncella rompe la cotidiana tranquilidad con una insólita y escalofriante noticia: “Señora, hay un cadáver en la biblioteca”. Mrs. Bantry pide ayuda a su buena amiga Miss Jane Marple para que investigue el caso y limpie el buen nombre de su marido.

 Traducción de Guillermo López Hipkiss

martes, 5 de noviembre de 2013

ROSA CANDIDA de Auður Ava Ólafsdóttir

Si el nombre islandés de la autora me ha resultado complicado de recordar, también lo ha sido el del protagonista, Arnljótur, por suerte su padre cariñosamente lo llama Lobbi. Sin embargo su historia es de las que son difíciles de olvidar, por lo sencilla y diferente, por como se tratan temas más profundos sobre la existencia humana ocultos tras la rosaleda más bella del mundo.
Este joven de 22 años, que prácticamente ha crecido en un invernadero y se siente cómodo entre las plantas, siendo el nexo de unión con su madre. Deja su país, a su padre, a su hermano gemelo autista, y a su hija de meses, con el objetivo de revivir una antigua rosaleda que su madre le enseñó en un libro cuando era pequeño. Ese jardín se encuentra en un monasterio en un país cercano, tiene el mayor número de especies de rosas, y él se convierte en el jardinero de los monjes, intentando recuperar esta antiquísima rosaleda, para que no desaparezcan especies, pues sería una pérdida para la flora. Mientras inicia un viaje interior en busca de sí mismo.
El tema de la botánica, sin dejar de estar presente en todo el libro, no es el más importante, sino esa búsqueda de identidad y del sentido de la vida. Al personaje principal y a la vez narrador, Arnljótur o Lobbi, le preocupa la muerte, tras haber vivido una experiencia traumática con el accidente de su madre, sintiendo que su recuerdo está empezando a desaparecer, dándole miedo no poder recordar todo dentro de poco. A la vez que recientemente ha sido padre de una niña, Flora Sol, concebida en un invernadero. Así es como encontramos entre las líneas de la novela las cuestiones más importantes de la existencia humana: el nacimiento y la muerte.
Él pasa por un momento que no sabe lo que quiere, necesita probar cosas nuevas y otras las quiere entender. Ha ido allí para encontrarse mejor con su propia vida comenzando de nuevo, quiere encontrar su lugar. Continua en contacto telefónico con su padre, con quien mantiene unas charlas sobre recetas islandesas bastante detalladas. Pero con quien tiene conversaciones más trascendentales es con el padre Tomás, quién por cierto posee una curiosa y amplia filmoteca, teniendo para cada pregunta una respuesta en alguna escena de una película. Pero la vida siempre te está dando sorpresas ¿conseguirá llegar a alguna conclusión en su vida?
Es una novela en la que me ha parecido original y bonita la forma en que su autora relaciona el renacer de las personas con el de las flores. Aunque ha habido algún detalle donde he notado que le faltaba algo como en la relación entre Lobbi y su hija, y también he echado de menos saber algo más del hermano mellizo autista, por esa curiosidad que me nace al ser madre de mellizas. Pero su final abierto deja paso a la reflexión de los muchos símbolos que hay entre sus páginas.

Algunas frases del libro:

“Es normal que uno vea las cosas de un modo distinto con el nuevo día.”

“No se puede vivir siempre envuelto en algodones.”

“Naturalmente, todos morimos algún día, aunque la mayoría parece morir o demasiado tarde o demasiado pronto, nadie en el momento adecuado.”

“Uno no puede saber lo que siente sobre cualquier cosa cuando ésta no ha hecho más que producirse.”

“Es tan difícil saber exactamente qué sucede en el interior de otra persona, saber que sentimientos puede albergar.”

Contraportada:

El joven Arnljótur decide abandonar su casa, a su hermano gemelo autista, a su padre octogenario y los paisajes crepusculares de montañas de lava cubiertas de líquenes. Su madre acaba de tener un accidente y, al borde de la muerte, aún reúne fuerzas para llamarle y darle unos últimos consejos.
Un fuerte lazo les une: el invernadero donde ella cultivaba una extraña variedad de rosa: la Rosa candida, de ocho pétalos y sin espinas. Fue allí donde una noche, inesperadamente, Arnljótur amó a Anna, una amiga de un amigo.

Traduccción de Enrique Bernárdez

martes, 22 de octubre de 2013

LAS LÁGRIMAS DE SAN LORENZO de Julio Llamazares

Voy a empezar comentando una curiosidad o casualidad del final de esta novela y de la anterior reseñada “Para siempre” de Tamaro (reseña aquí), en ambas en la última frase nombran a Dios. No digo más, si alguien tiene interés o quiere saber más tendrá que leer estas novelas.
“Las lágrimas de San Lorenzo” es un libro intimista, que rebosa de nostalgia, melancolía y recuerdos. Su protagonista tiene algo más de 50 años y le ha llegado el momento de mirar hacia atrás, de hacer un recorrido por la vida, su vida, pero podría ser cualquier vida. Tiene esos momentos en que podemos vernos reflejados, esos recuerdos que también nos trasladan a nuestra infancia y juventud, aquellos años en que todo era perfecto, cuántas veces hemos añorado los mejores años de la vida, y al igual que siente él en esta frase “la libertad se le aparece en forma de isla llena de buganvillas”, yo también he recordado esas buganvillas, sin isla, pero con ese sabor de libertad.
Hace muchos años él vivió una noche de San Lorenzo con su padre, cuando en agosto se produce la lluvia de estrellas. Ahora la vive con su hijo de 12 años. Mientras contemplan el cielo viendo estrellas fugaces rememora situaciones ya vividas con su familia, amigos y amantes, desde la muerte de su hermano y de sus abuelos, la desaparición de su tío en la guerra (entre líneas hay un recordatorio a los desaparecidos de la Guerra Civil Española, varias referencias a los exiliados de la guerra y a la posguerra), el Alzheimer de su madre, su separación... Así como los lugares donde ha vivido, considerándose un trotamundos sin destino, y recordando especialmente Ibiza, donde ha vuelto con su hijo para recuperar un tiempo en el que el miedo no existía, viendo las mismas estrellas que en su niñez, pero sin ser el mismo, está de vuelta y necesita fuerzas para continuar, mientras que su hijo está empezando a vivir, todavía mira el cielo con la fascinación de quien cree que el tiempo es eterno, como él creía a su edad.
En este repaso a su vida trata temas identificables con nuestros pensamientos como el temor a envejecer, que la vida avanza sin detenerse y no vuelve hacia atrás, que todas las épocas terminan, que cuando eres padre te das cuenta de lo que ellos han hecho por ti y les entiendes (esta experiencia la corroboro), de la lucha contra el paso del tiempo, de los desengaños y de la soledad. Llevándonos a temas más profundos al relacionar las estrellas fugaces y la fugacidad del tiempo.
Tras esta lectura intimista, que me ha dejado buen sabor, escribo estas líneas desde esa melancolía y nostalgia que me ha transmitido esta historia, miro el cielo, y veo la luna y algunas estrellas, las mismas que llevo contemplando desde siempre, desde esta ventana o desde cualquier lugar, mientras el paso del tiempo va dejando atrás etapas de la vida.

Algunas frases del libro:

“Cuando todavía creía que la vida era una estrella que no se apagaba nunca.”

“Es natural que el tiempo lo borre todo, desde los sueños a las promesas y desde las estrellas a las fotografías.”

“Nos pasamos la mitad de la vida perdiendo el tiempo y la otra mitad queriendo recuperarlo.”

“Esta vida que vivimos sin entenderla hasta que ya ha pasado.”

“La vida pasa y se desvanece como una estrella.”

“El tiempo es lo único que permanece y que nos sobrevivirá cuando ya no estemos.”

Contraportada:

Un profesor de universidad que ha rodado por Europa como una bola del desierto sin echar raíces en ningún lugar regresa a Ibiza, donde pasó sus mejores años de joven, para asistir junto con su hijo, del que vive separado hace ya tiempo, a la lluvia de estrellas de la mágica noche de San Lorenzo. La contemplación del cielo, el olor del campo y del mar y el recuerdo de los días pasados desatan en él la melancolía, pero también la imaginación.

lunes, 14 de octubre de 2013

PARA SIEMPRE de Susanna Tamaro

Si te sucediese un hecho que trastocase tu vida, que perdieses a ese alguien que creías iba a ser para siempre, que no entendieses cómo ha podido pasar, y desde ese momento tu existencia se transformase dejando de ser quien eras, ¿huirías? ¿te alejarías de todo y de todos en busca de ti mismo/a?
Algo así es lo que le ocurre a Matteo, un médico que decide vivir al margen del mundo, porque ha escogido la soledad, lleva muchos años viviendo en la montaña, aislado de los demás, deshecho y herido por el dolor desde que su mujer, Nora, ya no está, y es a ella a quien como narrador le habla y expresa sus pensamientos.
En los primeros momentos de este retiro voluntario se refugió en la más absoluta soledad, después de un tiempo de silencio volvió a relacionarse. Pues por ese lugar pasa gente y algunos optan por quedarse unas horas o unos días. Cuando llegan, él los ve vacíos, interiormente rotos, como niños asustados, demasiado estresados por la rutina diaria. Y cuando se van los ve felices porque han sabido disfrutar de una vida sencilla. Es la misma transformación que ha ido teniendo Matteo durante estos años. Antes vivía en la desesperación, ahora tras tiempo de alejamiento y reflexión, acompañado sobre todo por sus pensamientos y recuerdos, empieza a comprender lo que le ha sucedido. A pesar de su aislamiento de la sociedad, no se ha aburrido porque en este tiempo han cambiado muchas cosas. No se rinde, toma nuevos caminos para seguir adelante.
Es un libro que trata temas profundos de la existencia humana, del significado de la vida. Dando pie a la reflexión, puesto que el protagonista hace una reconstrucción de su pasado, lo que me planteó como lectora un repaso a mi propia vida. Como ya hizo Susanna Tamaro en "Donde el corazón te lleve" (reseña aquí) y "Escucha mi voz" (reseña aquí).
Es una historia que combina amor y sufrimiento, que te recuerda que tras una pérdida hay que resurgir. Pero en ningún momento es una novela triste, ya que no está narrada en ese tono. Es como una parábola sobre la existencia.

Algunas frases del libro:

“En lugar de reconstruir la realidad, prefiero hundirme en ella, mover la tierra, excavar, olfatear y palpar, para tratar de descubrir lo que se esconde bajo la banalidad de los días.”

“Usted que vive en una casa con calefacción, tiene móvil, internet, un montón de amigos, comida en abundancia y sexo cuando quiere, ¿es feliz?”

“En contacto con la tierra, el hombre puede permitirse existir nuevamente en su totalidad.”

“Las poesías abren pequeñas ventanas en los días, en la mediocridad cotidiana. Nos permiten entrever destellos de una realidad diferente.”

“Sin soledad es imposible comprender el sentido del tiempo.”

Contraportada:

“¿Existe el para siempre?, me preguntaste. Te abracé todavía más fuerte. Sólo existe el para siempre, te respondí.” Éste era el pacto de amor entre Nora y Matteo. Pero Nora ya no está. Más de quince años después de perderla, Matteo vive retirado en un bosque, desde donde reflexiona sobre las cuestiones que han marcado su vida y que determinan también el destino de todo ser humano.

Traducción del italiano por Guadalupe Ramírez

lunes, 7 de octubre de 2013

LOS RELATOS DE: EL INGENIERO ANDANTE de José Docavo Alberti

Ocho relatos cortos, cada uno diferente pero con un estilo común, todos tienen mensaje, conducen a la reflexión sobre el tema que tratan, tienen algo de metafórico y un final inesperado. Algunos, además, son fábulas y tienen rasgos de ciencia ficción.
Son historias breves pero que no necesitan más palabras para expresar todo lo que su autor nos quiere decir, que en algunos de los relatos es mucho. Reúnen mucha variedad de asuntos sobre cómo somos y nos comportamos los seres vivos.
Entremezcladas entre la narración hay denuncias sociales que nos recuerdan que hemos olvidado a los pobres de África o que hemos provocado que haya animales en extinción.
Los títulos de los relatos son los siguientes: Jenara; El octavo pasajero; La tarde que no puede dejar de hablar; 1887; El tren mariposa; El pájaro de fuego; Linux; Mi padre.
El primero es una historia con su punto gracioso y con significado, por lo que me ha parecido estupenda como primer contacto para saber que más me podía encontrar en el resto. De los demás me han gustado especialmente el tercero, el cuarto y el sexto. El último es el primer capítulo de la novela de este autor El tercer nacimiento de Ulises: El Gran Ojo.

Os dejo una frase que he extraído de cada relato, siguen el orden de la lista anterior:

“La felicidad de una sardina no depende tanto del estado civil como algunas se piensan.”

“Sin embargo los sueños no siempre se cumplen y ahora la realidad es muy distinta.”

“Un mundo sin calles sería como un gran agujero negro, tan denso que ni siquiera la luz podría escapar de él”

“Huimos porque sabemos que es nuestra única manera de plantar batalla.”

“El ser humano había decidido por fin dar un paso adelante.”

“¿O acaso tú puedes afirmar que cada cosa que escuchas y comprendes no la sabías ya, antes incluso de haber sido pronunciada?”

“Sufro cuando no alcanzo a comprender del todo el sentido de mi existencia”

“Se propuso luchar con todas sus fuerzas contra esa y las demás formas de violencia que amenazaban con destruir su delicado mundo.”

Gracias al autor por haberse puesto en contacto conmigo y ofrecerme en epub su libro, que posteriormente me reenvió en pdf para que pudiera leerlo.


Nota: de momento no tengo eBook por lo que me resulta incómodo leer en el ordenador. Este ha sido el segundo libro que he leído de esta manera como algo excepcional. Sigo prefiriendo la lectura en papel, pero las nuevas tecnologías están ahí y todo llegará.

martes, 1 de octubre de 2013

NI DE EVA NI DE ADÁN de Amélie Nothomb

Es la segunda novela que leo de Amélie Nothomb, la primera fue “Estupor y temblores” (reseña aquí) que me dejó con ganas de seguir conociendo un poco más a esta autora. Continua la misma línea algo autobiográfica, dándonos una visión de Japón desde su punto de vista occidental, lo que no deja de ser curioso y llamativo en algunas descripciones. Como las críticas constructivas que expone sobre diversos temas:
la enseñanza de idiomas en Japón;
los ancianos, con momentos divertidos cuando conoce a los abuelos de Rinri;
el público de las exposiciones de arte por su facilidad en las compras;
la exigencia a los niños de 5 años para que entren en la mejor escuela, y si no lo consiguen son unos fracasados, relacionándolo con la cantidad de suicidios que hay en la adolescencia;
cuando te encuentras con alguien la conversación principal y obligatoria es el tiempo;
el hecho de que siempre viajan en grupo y lo fotografían todo;
los japoneses hacen simplemente las cosas porque sí;
las costumbres culinarias, con un episodio con pulpitos un tanto impactante;
como se desarrolla su vida desde pequeños, comportándose entre los 3 y los 18 años estudiando como posesos, de los 25 a la jubilación trabajando como locos y de los 18 a los 25 disfrutando plenamente, esta etapa es como un paréntesis, y es justo la época que están viviendo Rinri y sus amigos.
Amélie, personaje principal de este libro, se describe a si misma como alguien a quien le gusta el ruido de la lluvia, pasear por el monte, leer, escribir, escuchar música. Regresa a Japón después de 16 años, se fue con 5, por lo que lo está redescubriendo, tiene la sensación de que le había estado esperando, es como si se restaurase el orden del mundo. Mientras que a Rinri lo define como amable y encantador, le parece que está harto de las costumbres japonesas pero a la vez es respetuoso con la tradición. La utiliza a ella como excusa para su desahogo cultural.
Ambos están abiertos a la cultura del otro. Se exploran el uno al otro con indulgente curiosidad. Compartiendo una de las mejores filosofías que es el “yaloverás”, cuando Amélie le pregunta a Rinri “¿Adónde vamos?” Y él le contesta “ya lo verás”.
Si quieres conocer una relación más hermosa y más noble que una vulgar historia de amor, en la que él con un abrazo consigue que ella sea capaz de sentir emociones en 10”, pero sin olvidar que siempre hay algo de lo que huir, aunque sólo sea de uno mismo. Pues adelante con este libro, además, te sorprenderá la visión tan personal y, a la vez, amorosa que tiene esta autora sobre el país nipón.

Algunas frases del libro:

“Vivía una aventura de la memoria tan profundamente conmovedora que resultaba inútil intentar compartirla.”

“Escuchar a alguien es lo más.”

“Huir también puede ser un acto de amor. Para amar, necesito ser libre. Me marcho para preservar la belleza de lo que siento por ti. No cambies nunca.”

“La huida proporciona la más formidable sensación de libertad que se pueda experimentar.”

Contraportada:

Un año antes de la temporada infernal en una empresa nipona vivida en “Estupor y temblores”, Amélie Nothomb se sube en Tokio a la montaña rusa de una hilarante educación sentimental en brazos del muy delgado y muy oriental Rinri, un ávido lector de Sthendal que sueña con entrar en la orden del Temple. Amélie, decidida a aprender japonés enseñando francés a los autóctonos, conoce a Rinri en un bar. Pero, pocos días después, la relación entre maestra y alumno dará paso a una hermosa historia de amor. La primera noche de pasión se inicia con un cómico episodio en que profesora y alumno comparten una insípida imitación japonesa de la célebre fondue de queso francesa; le seguirán un viaje a Hiroshima y la lectura in situ de “Hiroshima mon amour”, un libro que Rinri detesta y no logra comprender, y el ascenso al monte Fuji, en el que la belga es poseída por el espíritu de la montaña.

Traducción de Sergi Pàmies

lunes, 23 de septiembre de 2013

LAS MANOS DE MI MADRE de Karmele Jaio

Supe de este libro por una reseña de Laura del blog Leo y Comento. Me sentí atraída por ese carácter intimista, por el título y por lo que ahí se opinaba. Intuí que sería una novela que me haría aflorar muchos sentimientos, y para mí es uno de los motivos por los que disfruto leyendo. Y así ha sido desde la primera línea de este libro, ya en el primer capítulo, apenas dos hojas, me ha hecho vibrar en mi interior muchas emociones. Qué forma tan bella de describir una realidad que se percibe va a ser triste. Los recuerdos de Nerea me han movido tanto por dentro... He tenido que ir parando la lectura al terminar casi todos los breves capítulos, y sin apenas darme cuenta he cerrado cada vez el libro tras un largo suspiro. Es tan bonito lo que he ido leyendo, cierro los ojos y mis sueños también son en blanco y negro muchos años atrás.
Es una lectura que me ha llegado muy adentro por la forma en que Karmele transmite los sentimientos, con mucha sencillez habla de cómo es la vida, de dónde quedan los sueños que no se hicieron realidad, de los fantasmas que nos persiguen, de la necesidad de gritar, de la de ser libre, de enfrentarnos a las dificultades con entereza, de cómo se desmonta nuestro día a día cuando surge un imprevisto, del estrés con que vivimos. Y la autora lo hace intercalando el momento actual con fragmentos de otra vida, de hechos desconocidos para Nerea, una treintañera, periodista y con una hija pequeña, que vive un momento trascendental. Y es que las viejas historias del pasado pueden explicar el presente, y de eso sabe la tía Dolores, lo mismo que la propia Nerea, a quien le invaden constantemente recuerdos de situaciones similares.
Ahora que su madre no recuerda el presente, pero conserva datos del pasado, Nerea descubrirá que hay un paralelismo en sus vidas, y es que hay vivencias que dejan huella para siempre aunque las generaciones sean distintas.
El mar Cantábrico, Bilbao y su cielo gris por la industria, los atentados terroristas, la emigración española en los años 60, la pérdida de memoria, la conciliación familiar, un marido típico inglés, los amores pasados, son algunos de los temas que hallaremos en esta bella historia llena de recuerdos de una vida, de una hija y de una madre, donde sin remedio he añorado a la mía.

Algunas frases del libro:

“El tiempo como el mar, lo acaba devolviendo todo.”

“Porque lo que no se dice a tiempo no se llega a decir después, porque los abrazos que no se dan en vida, es imposible darlos después.”

“Pero tengo miedo de que el pasado caiga sobre mí como cae la lluvia. Porque como cuando llueve, algunas veces una maldita gota se nos cuela por el cuello y un escalofrío se apodera de todo el cuerpo. Y no quiero sentir escalofríos.”

Refiriéndose a las fotografías “son instantes robados a la vida que ahora posan olvidados en una balda del armario llenos de polvo, delante de la enciclopedia”

Contraportada:

Una mujer yace en la cama de un hospital con la memoria a la deriva y su hija observa impotente sus manos, posadas en las sábanas. La enfermedad de su madre acaba por desequilibrar por completo la vida de Nerea, que transcurría ya sobre un fino alambre, con un trabajo estresante y sin apenas tiempo para compartir con su marido y su hija.
Imágenes en blanco y negro le perseguirán a partir del descubrimiento de un suceso vivido por su madre años atrás, y le hablarán de lo desconocidas que pueden ser las personas con las que convivimos y de la similitud de sus preocupaciones.

Como curiosidad este viernes 27 de septiembre estrenan una película basada en este libro, dirigida por Mireia Gabilondo y protagonizada por Vicky Peña.