Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

martes, 13 de febrero de 2018

MAÑANA, SI DIOS Y EL DIABLO QUIEREN de Julio César Cano

Es el segundo caso del inspector Monfort, el primero fue “Asesinato en la plaza de la Farola” (reseña aquí). Aunque son libros independientes, a mi me gusta seguir un orden porque siempre recoges más información de los protagonistas. De todas formas en este nuevo ejemplar hay una relación de personajes con una breve descripción de cada uno en la solapa trasera, lo que ayuda a conocerlos y situarlos. También al principio hay un plano con los escenarios de la novela, que vuelven a ser Castellón y su provincia.
Precisamente la ambientación es uno de los puntos fuertes de estos libros, discurriendo esta vez por diferentes lugares de: Castellón, El Grao, Oropesa, Villafranca, la Urbanización La Coma en Borriol, Valencia y hasta referencias a las islas Columbretes. Siendo descriptivo el recorrido por sus calles, comercios, restaurantes, parajes y carreteras. Los cuáles si conoces la zona (como es mi caso) visualizas perfectamente, convirtiéndote en acompañante en la sombra de los personajes, y sino es tu caso puede que te entren ganas de acercarte a conocerla.
Por otra parte la trama de intriga engancha, pues la estructura de los capítulos es una secuencia por días, lo que te deja con ganas de saber que novedades habrá al día siguiente. Y, además, intercala en ellos una narración escrita en cursiva sobre una mujer secuestrada que te hace estar pensando ¿quién será? Por lo que desde el principio te hace estar atenta a cualquier detalle, pues aunque haya situaciones que parecen muy claras, a veces no todo es lo que aparenta, y los investigadores sabrán muy bien de que hilos ir tirando para descubrir la verdad. Una verdad que me ha ido pillando por sorpresa, porque mis dotes de detective me han ido fallando, debido a los giros inesperados que sacan a la luz temas candentes que no dejan indiferente. Por lo que esta novela me ha parecido mejor que la anterior, creo que la parte de intriga está más lograda.
Sobre los personajes, cada uno tiene bien definido su papel, y los de la parte policial siguen siendo los mismos que en la anterior entrega, por lo que al haber nuevas situaciones y nuevos datos sobre cada uno de ellos los vamos a ir conociendo mejor a nivel personal y profesional. A su vez el peso de la investigación continua llevándolo el inspector Monfort, quien tiene sus propios métodos para resolver los casos, como es conocer a fondo a la víctima y su entorno. Su carácter está marcado por el peso de un hecho que sufrió en el pasado (este es uno de los motivos por los que recomiendo leer la novela anterior, aunque en ésta también se da cierta información). Le gusta el buen comer y el buen beber. Y forma un gran equipo con la agente Silvia Redó, de la policía científica.
Por lo que al terminar esta historia me ha dejado con ganas de volver a encontrarme con este equipo policíaco, con los diversos lugares turísticos y gastronómicos del Mediterráneo y con la ciudad de Castellón en la ya publicada tercera novela “Ojalá estuvieras aquí”.

Algunas frases del libro:

A veces las personas sacamos nuestro lado más perverso en los lugares más insospechados.”

Ser policía le servía para meterse en otras vidas, pero salía de ellas en el momento en el que se solucionaban los casos que llevaba entre manos, sin involucrarse demasiado en nada ni con nadie.”

Contraportada o parte de la misma:
La tranquila vida de la ciudad de Castellón se ve alterada por un macabro asesinato, el de un hombre cuyo cuerpo aparece brutalmente mutilado en un piso del centro. Para resolver el caso, el comisario Romerales pide ayuda al inspector Bartolomé Monfort, con quien ya colaboró en el pasado.
Juntos reconstruirán la historia de la víctima, el director de una oficina de empleo con fama de mujeriego. Las cosas se complican cuando hallan un segundo cadáver que no parece tener relación alguna con el primero.



jueves, 8 de febrero de 2018

DIARIO DE UN AMA DE CASA DESQUICIADA de Sue Kaufman


Es una novela escrita y publicada en 1967, lo que es un dato importante para entender las situaciones que plantea desde la visión del personaje de un ama de casa, casada con un abogado, que tienen dos hijas pequeñas, viven en Manhattan y tienen una buena situación económica.
Un par de años después de publicarse esta historia se llevó al cine. Película que no he visto pero si otras de aquellos años 60, en las que nos mostraban (vendían) el estilo de vida americano, por lo que me ha sido fácil visualizar las escenas, la ambientación, y hasta ponerle rostro a los personajes.
El diario empieza el viernes 22 de septiembre y acaba el viernes 2 de febrero. A lo largo de estos cuatro largos meses sabremos porqué Tina empieza a escribir, dice que podría ser la crisis de los 36, ya que es la edad a la que murió Marilyn Monroe, pero lo que si cree es que escribir le ayudará, porque entre otras preocupaciones también quiere vencer sus miedos (agorafobia, pirofobia). Lo mismo que se plantea releer lo que escriba para tener una visión más objetiva de sí misma.
Esta tarea de escribir, que lleva en secreto, sobre su vida, sobre su matrimonio, hace que descubra que no sabe quién es realmente su marido, Johnattan Y piensa que él no sé da cuenta de lo que le pasa a ella. Pues Jonathan ha cambiado, ha crecido profesionalmente. Mientras Tina ha pasado años dedicada a las tareas domésticas, cuando se supone que debería salir y reintegrarse en el mundo. Pero pesa mucho el papel de la mujer en el matrimonio, con el inexistente reparto de las tareas, reflejado a través del cabeza de familia y su obediente esposa. Todo esto le ha provocado una crisis personal que la mantiene desorientada. La salvan sus hijas, y en cierto momento su relación con George, un personaje que se cruza en su camino.
Me ha parecido una lectura diferente tanto por el formato como por los temas. La narración toca temas importantes sobre la mujer en aquella época y extensible a siempre, lo que da que pensar, pero no es una reflexión profunda, tiene toques irónicos, y se muestra la evolución del personaje, incluso poniéndonos en antecedentes sobre su pasado, para mostrarnos como ha vivido mucho tiempo bajo la sombra de su marido y le ha llegado el momento de decidir lo que quiere y hacerlo, despertar y saber lo que quiere ser.

Algunas frases del libro:

Es curioso cómo a menudo parece que un cambio drástico en tu vida sirva de señal para que se produzcan muchos otros cambios: como si se desatara una especie de reacción en cadena.”

Lo que quiero decir es que las cosas se han de hacer cuando surge la oportunidad, que no hay que posponerlas.”

Contraportada o parte de la misma:
Tina Balser es una sofisticada ama de casa que vive en Manhattan y parece tener todo cuanto podría desear: dinero, dos preciosas hijas y un marido que es un abogado de éxito. Cuando sus miedos y neurosis comienzan a atenazarla, Tina estrena un diario en el que, con sus agudas e hilarantes anotaciones sobre sí misma y su entorno, intenta arrojar un poco de luz en su aburrida vida y dar con las causas de su insatisfacción. A través de las páginas de su diario iremos descubriendo a la universitaria que intentó ser pintora pero que abandonó su carrera por una vida más convencional, al estirado marido en el que se ha convertido el hombre con el que se casó y los distintos remedios con los que intenta superar sus problemas.

Traducción de Milena Busquets




martes, 23 de enero de 2018

ROSY & JOHN de Pierre Lemaitre

Este es el tercer libro de la serie protagonizada por el comandante Camille Verhoeven, pudiéndose leer de forma totalmente independiente. Aunque siempre es interesante leer los anteriores para conocer un poco más al comandante, tanto en lo personal como en lo profesional.
El primero es “Irène” (reseña aquí), el segundo es “Alex” (reseña aquí), y el cuarto y último es “Camille”, el cual espero leer en un futuro, pues el estilo narrativo de su autor, Pierre Lemaitre, hace que al comenzar una de sus novelas no pueda dejar de leerla, y estar enganchada a una lectura contribuye a disfrutar de los momentos lectores.
En “Rosy & John” rompe el esquema de las dos historias anteriores, porque no tiene la tensión ni las escenas espeluznantes a que nos tenía acostumbrados, aquí no hace falta tener el estómago fuerte, pierde la categoría de thriller, sin embargo es un original relato de suspense que esconde más de lo que parece tras el perfil psicológico de los personajes que dan nombre al libro, Jean (John) Garnier y su madre Rosy.
El comandante Camille Verhoeven se enfrenta a un terrorista que está fuera del prototipo, pues su comportamiento se sale de lo habitual, incluso con alguna escena un tanto irónica, como el que presente facturas de todo lo que ha comprado para fabricar los explosivos. Por lo que la investigación se debe enfocar de manera diferente. Encontrándose con situaciones extrañas que le hacen ir modificando cómo llevar el caso. Lo mismo que les pasa a las autoridades, que no tienen claro que medidas tomar. Puesto que nada sucede según lo previsto por lo que ¿acaso el final será como imaginamos?

Algunas frases del libro:

“Las cosas decisivas ocurren en menos de una décima de segundo.”

“¿Es posible aterrorizar a una ciudad comprando despertadores en internet, relés en Leroy Merlin y recogiendo obuses en los andenes?”

“En mi trabajo, están los hechos y lo que los hechos sugieren.”

Contraportada o parte de la misma:
Jean Garnier es un joven solitario que lo ha perdido todo: su trabajo, tras la muerte misteriosa de su jefe; su novia, en un extraño accidente, y Rosy, su madre y principal apoyo, que ha sido encarcelada. Para dar rienda suelta a su dolor, planea hacer explotar siete obuses, uno por día, en distintos puntos de la geografía francesa.
Después del primer estallido se entrega a la policía. Su única condición para evitar la catástrofe es la liberación de su madre. El comandante Verhoeven se encuentra ante un gran dilema: ¿es Jean un lunático con delirios de grandeza o una verdadera amenaza para todo el país?

Traducción del francés de Juan Carlos Durán Romero

Otros libros de este autor reseñados en este blog: “Nos vemos allá arriba” (enlace aquí), “Tres días y una vida” (enlace aquí), “Vestido de novia” (enlace aquí).

miércoles, 3 de enero de 2018

EL UMBRAL DE LA ETERNIDAD de Ken Follett

Bueno, pues pasados unos años desde que leí “La caída de los gigantes” (reseña aquí) y “El invierno del mundo” (reseña aquí), al fin he leído el tercer y último libro de la trilogía The Century. Y me ha parecido un gran cierre para esta voluminosa historia del siglo XX.
A pesar del tiempo transcurrido desde que leí los anteriores no me ha costado recordar los personajes, formados principalmente por cinco familias de diversos orígenes (galés, inglés, ruso, alemán y estadounidense), ya en su tercera generación, volviendo a ser de gran ayuda la guía inicial con una relación de personajes ficticios y reales. Aparte de que a lo largo del libro hay algunos datos recordatorios de lo sucedido anteriormente. De todas formas son relatos que podrían leerse perfectamente de forma independiente, aunque yo siempre recomiendo seguir el orden de los libros, pues recoges más información del conjunto.
En “El umbral de la eternidad” hace un recorrido por la historia del siglo XX desde los años 60 hasta los 90, siendo el punto de inicio la construcción del muro de Berlín y finalizando en su caída. Aunque hay un epílogo que nos traslada veinte años después resaltando uno de los grandes cambios políticos del mundo en que vivimos.
Pero para conseguir esas mejoras se tardó tiempo, fueron años de lucha paso a paso, con personas que corrieron riesgos para conquistar la libertad, con algunas muertes incluidas, pero con el resultado al cabo del tiempo de la conquista de logros que hacen creer en la libertad y la justicia.
Ken Follett nos habla de aquellos años (no tan lejanos) donde la represión en Alemania oriental y la URSS, el racismo en EEUU o las injusticias sociales en Inglaterra, marcaron la vida de muchas personas, que sentían impotencia e incomprensión cuando querían hacer entender lo que es justo. Que tuvieron que darlo todo defendiendo los derechos civiles, trabajando duro por la democracia y la libertad, intentando tener un gobierno diferente y mejor, con la esperanza de ver crecer a sus hijos en un mundo distinto, en un lugar mejor, donde pudiesen ser libres de leer, pensar y expresar lo que quisieran.
Es la época de la Guerra Fría, de la guerra de Vietnam, la crisis de los misiles en Cuba, de Kennedy, de Martin Luther King, del muro de Berlín. Por lo que entre las páginas de este libro encontramos momentos históricos relevantes, con personajes reales muy conocidos, haciendo un retrato bastante amplio y certero de la sociedad de entonces (incluido el sexo, drogas y rock and roll) mostrando lo mejor y lo peor de la humanidad y, por supuesto, la transformación política y social de los países a lo largo de los años.
De esta trilogía el volumen que más me ha gustado es el primero, pues ahí la historia de cada personaje me mantuvo atenta en todo momento. En el segundo me parecieron más lejanos, aunque los hechos que recoge son un buen recordatorio de la historia del siglo pasado. Y en este tercer y último libro he revivido más intensamente los acontecimientos históricos relatados, porque son hechos más próximos en el tiempo. Aparte en los tres libros ha creado una interrelación entre los personajes de las diferentes familias, estableciendo encuentros y conexiones en los lugares y momentos más inesperados, como solo la magia de la literatura puede hacer.

Algunas frases del libro:

“--Las máquinas de escribir son caras.
--No solo es por el dinero. Es una voz disidente, una visión del mundo alternativa, un modo de pensar distinto. Una máquina de escribir es libertad de expresión.”

“Los uniformes obsoletos son una clara señal de la necesidad de reformas que tiene una institución.”

“Los conflictos políticos estaban más estrechamente interrelacionados de lo que habría imaginado.”

“La gente libre debería poder ir a donde quisiera.”

“Los hombres eran capaces de los mayores actos de barbarie independientemente de la nación a la que pertenecieran, sobre todo cuando tenían miedo.”

“Las puertas del otro lado también estaban abiertas, así que las traspasaron, y el Este se encontró con el Oeste.”

Contraportada o parte de la misma:
Después de “La caída de los gigantes” y “El invierno del mundo” llega el final de la gran historia de las cinco familias cuyas vidas se han entrelazado a través del siglo XX. La familia estadounidense, la alemana, la rusa, la inglesa y la galesa participan en los acontecimientos sociales y políticos que marcaron las agitadas décadas de los sesenta a los noventa, y son testigos de ellos.
Desde el sur de Estados Unidos hasta la remota Siberia, desde la isla de Cuba hasta el vibrante Londres de los años sesenta, “El umbral de la eternidad” es la historia de aquellas personas que lucharon por la libertad individual en medio del conflicto titánico entre los dos países más poderosos jamás conocidos.

Traducción de ANUVELA



jueves, 14 de diciembre de 2017

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA de Hiromi Kawakami

Una historia de amor.

Tsukiko Omachi de 38 años y su antiguo maestro Harutsuna Matsumoto, unos 30 años mayor, se reencuentran por casualidad en una taberna. Ellos son dos solitarios que empiezan a compartir parte de su tiempo, coinciden en los mismos gustos por los aperitivos, por las comidas, por la bebida. Iniciando una amistad que convierte la soledad de cada uno en compañía.
Él es respetuoso, protector, tradicional, siempre lleva su viejo maletín, y aún le pesa el recuerdo de su mujer, pues es un pasado que no ha cerrado todavía. Sin embargo está bien con Tsukiko.
Ella no es tan tradicional, siente cierta angustia interior, preguntándose qué está haciendo con su vida, si realmente ha sido como creía, la nueva compañía de su maestro le hace sentirse a gusto, aunque también reaparece un antiguo compañero de instituto.
Son dos personas que a pesar de la diferencia de edad establecen una relación especial, que evoluciona lentamente, en la que se acercan y se alejan continuamente. Y aunque parezca que las horas pasan entre referencias gastronómicas y sumergidos en el alcohol, esconde mucha más belleza en la narración, compartiendo hermosos momentos que descubren al otro su interior.
Es un relato sin grandes descripciones, muy al uso japonés, escrito mas bien de forma casi poética, como alguno de los haikus que recoge, convirtiendo su lectura en algo reposado, pues la escritura de esta autora me ha parecido pausada, sencilla, delicada y sensible.

Algunas frases del libro:

“Estábamos de acuerdo en la distancia que dos personas deben mantener.”

“Con la disposición adecuada, las personas podemos aprender muchas cosas en cualquier lugar.”

”Si realmente no te pasara nada, no te esforzarías tanto en negarlo.”

“¿Por qué no conseguía sentirme a gusto conmigo misma si estaba acostumbrada a estar sola?”

Contraportada o parte de la misma:
Tsukiko tiene 38 años y lleva una vida solitaria. Considera que no está dotada para el amor. Hasta que un día encuentra en una taberna a su viejo maestro de japonés. Entre ambos se establece un pacto tácito para compartir la soledad. Escogen la misma comida, buscan la compañía del otro y les cuesta separarse, aunque a veces intenten escapar el uno del otro: el maestro, en el recuerdo de la mujer que un día lo abandonó: Tsukiko, en un antiguo compañero de clase.

Traducción del japonés de Marina Bornas Montaña




viernes, 1 de diciembre de 2017

CANCIÓN DULCE de Leila Slimani

Premio Goncourt 2016

Empieza fuerte con una primera frase corta pero rotunda, siendo ese primer capítulo el desenlace, y aún conociéndolo, el resto de la novela parece otra historia, porque está bien contada, haciéndote pensar (más bien desear) que el final terminará de otra manera. Y es que desde que aparecen los personajes de Myriam y Paul, una pareja joven, con sus trabajos, sus proyectos, sus inquietudes, su reciente vida como padres, sientes empatía. Luego aparece la niñera Louise con esa magia con los niños, como Mary Poppins o un hada madrina, que se desenvuelve fenomenal y, además, se ocupa de toda la casa, convirtiéndose en imprescindible en sus vidas, considerándola una más de la familia, todo en general hace que el ambiente resulte perfecto, por lo que olvidas la primera frase del libro. Sin embargo, hay algunos capítulos intercalados que llevan el título de otros personajes y que aportan información que te inducen a perfilar como es Louise. Planteándote si ¿realmente conocemos a las personas? ¿qué se esconde en la mente? Y poco a poco ves el cambio de actitudes, ves situaciones distintas, la inseguridad de unos y de otros, pequeños matices que pasan casi desapercibidos, y como la autora ha ido profundizando en el comportamiento humano y su compleja psicología.
Plantea cuestiones actuales sobre la pareja, el cambio que produce ser padres, las difíciles decisiones sobre esa responsabilidad, la educación, la conciliación familiar. Pero también trata temas sobre la inmigración, las clases sociales, los prejuicios, la soledad y las miserias humanas. Por lo que es un relato que no deja indiferente, sin recrearse en la tragedia te mantiene con el nivel justo de tensión, de incertidumbre, así que cuando empieces a leerlo no lo soltarás hasta el final.

Algunas frases del libro:

“Louise está ahí, sosteniendo ella sola este frágil edificio.”

“Le gustaría ocupar sus manos con algo, tender su mente hacia un solo pensamiento, pero no es más que un amasijo de cristales rotos, y su alma está cargada de piedras.”

Contraportada o parte de la misma:
Myriam, madre de dos niños, decide reemprender su actividad laboral en un bufete de abogados a pesar de las reticencias de su marido. Tras un minucioso proceso de selección para encontrar una niñera, se deciden por Louise, que rápidamente conquista el corazón de los niños y se convierte en una figura imprescindible en el hogar. Pero poco a poco la trampa de la interdependencia va a convertirse en un drama.

Traducción de Malika Embarek López




miércoles, 22 de noviembre de 2017

POR ENCIMA DE LA LLUVIA de Víctor del Árbol

La estructura de esta novela está muy bien construida, con un prólogo anterior en el tiempo, que nos traslada a 1955 en Tánger. Unos capítulos donde se desarrollan las tramas, que transcurren en unos meses de 2014 en España y en Suecia. Y un epílogo con mucha sensibilidad que salta a 2017.
Víctor del Árbol ha vuelto a escribir una gran historia.
Por un lado está Miguel que con 75 años empieza a tener algunos olvidos. Tiene relación con su hija Natalia, pero las circunstancias de ella y la nueva situación de él hacen que se vaya a vivir a una residencia de ancianos en Tarifa.
Por otro lado está Helena que con 70 años ya vive en esa misma residencia. No tiene demasiada relación son su hijo David, quien vive en Mälmo (Suecia) y se comunican en contadas ocasiones por skype.
Sus situaciones personales hacen pensar en la soledad de la vejez. Pero Miguel y Helena inician una amistad que les lleva a hacerse confidencias. Ambos están marcados por recuerdos de su infancia, por circunstancias traumáticas vividas con sus madres y conviven con los fantasmas de su pasado. Que poco a poco iremos descubriendo. Son situaciones de otro tiempo, de un tiempo que no volverá, e inducen a una falta de querer seguir viviendo. Pero la trágica muerte de un compañero de la residencia, impulsa a Helena a querer vivir una última vez. Y Miguel decide emprender el viaje con ella. Son viejos pero tienen criterio y personalidad para manejar sus propias decisiones. Tienen que avanzar, seguir hacia adelante, no pueden terminar sus días ahogándose con sus fracasos. Pensando en quienes fueron y en quienes son. Necesitan liberarse del peso de su pasado y perdonarse a sí mismos.
Y mientras el presente refleja la evolución de Miguel y Helena, aparentemente tan opuestos, pero con ese renacido espíritu de querer vivir la vida. A su vez, la rememoración de sus pasados nos sorprende con vivencias que han llevado a sus espaldas mucho tiempo. Lo mismo que nos asombrarán algunos giros inesperados.
Además, intercalada hay otra línea argumental que sucede en Mälmo (Suecia) donde Yasmina de 23 años, hija de inmigrantes marroquíes, mantiene una relación con un subcomisario de la policía. Una trama más cercana a la novela negra, que trata cuestiones candentes.
Ambos argumentos, que nos llevan por escenarios diferentes de España y Suecia, dan pie a temas diversos: la vejez, el Alzheimer, la soledad, la amistad, el maltrato, el racismo, los problemas sociales, la corrupción policial, la inmigración, la homosexualidad, la memoria histórica, la relación padres e hijos. Y alguno más que seguro me he dejado en el tintero. Unos tratados con más profundidad que otros, pero todos reflejados con la misma relevancia y, desde luego, con escenas que no dejan indiferente. Transmitiendo en cada momento la dureza o el amor de los hechos relatados.
Y lo mejor son los personajes, tan creíbles, tan intensos. Pasando lo mismo que con los temas, que unos tienen mayor protagonismo y otros apenas una escena, pero cualquiera podría protagonizar su propia novela por el peso de sus propias historias. Y es fantástico como el autor ha ido tejiendo la conexión entre ellos, como hilo a hilo ha ido uniéndolos hasta cerrar el círculo.

Algunas frases del libro:

“¿Realmente podemos separarnos de lo que nos atrapa?”

“Entre lo dramático y lo patético hay una línea muy fina.”

“Recordar no es malo. Significa que hemos vivido.”

“Solo buscaba refugio en el condimento de melancolía que acompaña tan bien los platos de la soledad: cenar sola, dormir sola, mirar sola.”

“Es doloroso saber que los tuyos sufren y no poder hacer nada para ahorrarles el sufrimiento.”

“Confiar era ceder todas las fragilidades y los miedos a otra persona, ponerse en sus manos con los ojos cerrados.”

“A veces las personas están ligadas entre sí de un modo misterioso, sin ni siquiera imaginarlo.”

Contraportada o parte de la misma:
Miguel y Helena se conocen en una residencia de ancianos en Tarifa. Él, exdirector de una oficina bancaria, ha confiado toda su vida en la lógica de los números, mientras que ella lo ha fiado todo a la intuición y al deseo de ser libre. Los dos creen haberlo vivido todo ya, hasta que un día el dramático suicidio de un compañero de la residencia les abre los ojos. Decidirán entonces emprender el viaje de sus vidas, en el que descubrirán que nada es definitivo mientras queden ilusiones que perseguir.
Mientras tanto en la lejana ciudad sueca de Mälmo, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes y aspirante a cantante, vive atrapada entre el cuidado de su autoritario abuelo Abdul, el desprecio de su madre y el romance secreto que tiene con el subcomisario de la Policía sueca, un hombre mayor e importante.

Otros libros de este autor reseñados en este blog: “Un millón de gotas” (enlace aquí) y “La víspera de casi todo” (enlace aquí)


viernes, 10 de noviembre de 2017

APENAS UNOS SEGUNDOS de Amparo Tórtola

Es curioso como al tener información de una novela y de su autor la lectura de la misma es diferente. Así es como entre las páginas de ésta he encontrado guiños personales de la escritora (he de decir que nos conocemos). Y me ha hecho reflexionar en cuántos libros deben tener reflejada parte de su alma los autores.
Antes de leer “Apenas unos segundos”, por una parte escuché en la radio una entrevista a Amparo Tórtola, y por otra estuve en la presentación del libro. Así que de antemano supe como surgió este relato, y según contó fue a partir de un recorte de prensa en que se hablaba del Winnipeg, el barco de la esperanza, fletado por Chile en 1939 para trasladar a exiliados españoles desde Francia bajo la gestión de Pablo Neruda. Este hecho llevó a la autora a investigar y, como ella misma explica, fue como una cesta de cerezas, que tiras de una y se enganchan otras, así se encontró con: Neruda como cónsul para la inmigración española en París (y su relación con Delia del Carril); con la maternidad de Elna y la increíble gesta de Elisabeth Eudenbenz (un episodio que habría que recuperar del olvido por todo lo que conlleva); con los cuáqueros y su labor altruista. Y documentándose rescató estos hechos históricos poco conocidos, y bajo la influencia de su faceta de periodista, escribió una crónica en la que personajes reales y ficticios se entremezclan en una época marcada por cambios políticos y sociales, donde las mujeres luchaban por sus derechos, y muchas vidas de hombres y mujeres se vieron truncadas por la Guerra Civil Española, convirtiéndose en exiliados en campos de concentración franceses, y sufriendo tremendas adversidades, incluidas las trabas para poder refugiarse en otros países (lo que me ha llevado a pensar que por desgracia actualmente las cosas no han cambiado tanto para los refugiados).
La narradora es Lucía, quien con 20 años en 1984 viaja a Chile a visitar a Delia del Carril. Y acude a ella en busca del momento en el que se le truncó la vida a su madre, Alegría. Quiere saber la verdad, resolver los interrogantes, y esa reconstrucción de su pasado le hace remontarse a los años 30 en una Valencia muy bien retratada a través de una familia burguesa, de la que forman parte su bisabuelo Eduardo (personaje a tener en cuenta por la relación padre-hija un tanto atípica en aquellos años, pero por ese mismo motivo significativa), su bisabuela Paz (polo opuesto del marido) y su abuela Guillermina (mujer luchadora y emprendedora). Por lo que parte del relato son las cuatro generaciones de mujeres, y lo que vivieron según las circunstancias de cada época, con vivencias que no dejan indiferente. Siendo a su vez destacable la valentía y decisión de todas aquellas mujeres adelantadas a su época.
El desarrollo del relato es como un puzzle donde van encajando los capítulos y sus saltos en el tiempo. Sin embargo en estos hay algunas lagunas en las vidas de los personajes, aunque es fácilmente imaginable lo que les pasó, y contrasta con las descripciones detalladas de otras partes, que recogen referencias de lugares y personas, con abundancia de datos y curiosidades, donde se aprecia el trabajo de documentación de la autora. Además me han parecido especiales ciertos momentos relacionados con los maestros y su labor, al igual que cuando acerca la lectura a las mujeres de la maternidad.
A su vez los escenarios van variando pasando por Chile, Valencia, París, Argelès-sur-Mer, Elna y el propio barco Winnipeg.
Al terminar el libro por un lado está concluida la historia de la saga de las cuatro mujeres, pero por otro deja las ganas de buscar más información sobre todo lo que tiene que ver con el Winnipeg, los exiliados y la maternidad de Elna. Y aunque esos lugares y la época nos lleven a relacionarlos con la guerra, no es ese el tema, sino cada una de las historias personales y los sentimientos de los diferentes personajes, como la necesidad que tiene Lucía de conocer su pasado y el de su madre Alegría, para saber quien es, porque “somos quienes somos por lo que hemos vivido, reído y llorado.”

Algunas frases del libro:

“Es difícil saber a dónde quieres ir si no sabes ni de dónde vienes.”

“Lo mejor de todo era volver a sentirse personas, tratadas como seres humanos, dignamente, con afecto, respeto y educación.”

Contraportada o parte de la misma:


Cuatro mujeres unidas por las redes inquebrantables del amor y del odio tejen una historia de dolor y alegría, de desaliento y esperanza. Sus recorridos vitales son consecuencia de las épocas que les tocó vivir. La Valencia de los años treinta, los campos de concentración del sur de Francia, la maternidad de Elna, el barco Winnipeg, el Chile de acogida, los años 80' de la movida madrileña. ¿Cómo entender el presente si ignoramos el pasado? ¿Somos conscientes de que todo en la vida, lo mejor y lo peor, sucede en apenas unos segundos?



jueves, 2 de noviembre de 2017

VAMOS A CALENTAR EL SOL de José Mauro de Vasconcelos

Hace unos años leí de este autor el libro “Mi planta de naranja lima” (reseña aquí), una historia dura, a la vez que llena de ternura, que me transmitió muchas emociones, e hizo que su protagonista, Zezé, un niño de 5 años, se quedase en mi corazón para siempre. Ahora una muy buena amiga me ha regalado la continuación a ese relato de la vida de Zezé, quien ya tiene 11 años y se acerca a la adolescencia.
Por tanto ha perdido la inocencia y naturalidad que tenía de tan pequeño, pero continua refugiándose en su imaginación para sobrevivir a todas sus inquietudes, encontrando esta vez cobijo en un sapo cururú, en el actor Maurice Chevalier y en el personaje de Tarzán. A la vez que tiene el apoyo real del hermano Fayolle, quien le escucha y le entiende porque sabe que no tiene maldad en el corazón.
La tristeza, el sufrimiento interior e infravalorarse son cuestiones que marcan su existencia, potenciadas porque le siguen considerando revoltoso y tiene fama de ser compañero del diablo. De ahí ese amparo que busca y encuentra en sus sueños de infancia mientras madura su corazón de niño.
El como José Mauro de Vasconcelos, basándose en su propia experiencia, transmite y enseña al mundo la vida de un niño en Brasil a mediados del siglo XX, mostrándonos sus sentimientos, sus nostalgias, sus formas de transformar la realidad, para con sus sueños ser feliz, mientras comparte momentos tan bellos como cuando Zezé reconoce que “un sol de alegría aparece siempre en mí.” Es parte de la maravilla de esta historia, en la que además seremos testigos de como crece y va pasando de esa edad, en la que todos los sueños son una realidad, a avanzar y descubrir la vida él solo.

Algunas frases del libro:

“El amor es lo más hermoso que existe en la vida.”

“Aprovecha la vida. Mientras tengas sueños en el corazón, procura conservarlos.”

Contraportada o parte de la misma:
Zezé, el protagonista de “Vamos a calentar el sol”, es un niño brasileño que de pequeño quería ser poeta y llevar corbata de lazo. Ha pasado algún tiempo desde que lo conocimos en “Mi planta de naranja lima”, se ha ido a estudiar a Natal, donde una familia lo ha acogido, y ahora sólo piensa en aplicarse en el colegio para algún día poder ayudar a sus padres y hermanos.
Aunque él crea que es un niño muy serio, en el fondo sigue siendo un travieso con un corazón de oro y una imaginación desbordante. Sus confidentes son el sapo Adán y sus dos héroes de celuloide: Maurice Chevalier y Tarzán. En ellos, y en un bondadoso profesor del colegio Santo Antônio, encontrará la fuerza que le falta para sobreponerse a la nostalgia y salir airoso –si es posible– de tanta travesura.

Traducción de Carlos Manzano